Antiguo gnoma revla la trayectoria del periodo maya clásico

Un equipo internacional de investigadores secuenció los genomas de siete individuos que vivieron en la antigua ciudad maya de Copán, en la actual Honduras, durante el período Clásico (250-950 d.C.). El estudio, publicado en la revista Current Biology, revela el declive demográfico que coincidió con el colapso de la civilización maya hace 1200 años.

La tumba real 10J-45 en Copán. Crédito: Seiichi Nakamura

Copán fue una de las ciudades más importantes del mundo maya. Estaba ubicada en el extremo sureste de su territorio y según los registros históricos en el año 426/427 d.C. se estableció en ella una dinastía real que gobernó durante unos 400 años. La ciudad era un gran centro político, económico y ceremonial, con una población que alcanzó en su momento álgido los 30.000 habitantes.Pero hacia el año 820 d.C. el poder político colapsó, marcando el fin del período Clásico.

Los investigadores analizaron el ADN de siete individuos enterrados en Copán incluyendo a un posible miembro de la familia gobernante y una víctima de sacrificio humano encontrada cerca de su tumba. Los resultados mostraron que la población compartía un ancestro genético con otros grupos más antiguos de Belice, con los mayas de Chichén Itzá (México) y con los mayas actuales.

Encontraron también un componente asociado a poblaciones de las tierras altas de México, como los zapotecas de Oaxaca, un flujo genético que llegó a Copán durante el período Clásico Temprano-Medio (250-550 d.C.), a través de migraciones o contactos entre estas regiones en la época.

Aun así el estudio reveló que la mayor parte del ADN de los habitantes de Copán provenía de grupos locales que ya se encontraban en la región desde el período Arcaico Tardío (hace 5,600-3,700 años), y aunque hubo mezclas con poblaciones foráneas la base genética de los mayas se mantuvo notablemente estable durante siglos.

En cambio, en Chichén Itzá la proporción de ancestría proveniente de las tierras altas de México era mucho mayor, casi igual a la local, lo que indica que el flujo genético desde México fue más intenso en el norte del territorio maya que en el sur, donde estaba Copán.

El estudio analizó los cambios en el tamaño de la población a lo largo del tiempo mostrando que durante el período Clásico la población maya experimentó un crecimiento significativo, y alcanzó su punto máximo alrededor del año 800 d.C. Poco después de ese año comenzaría un declive demográfico que llevaría al colapso de la civilización maya.

Este descenso podría estar relacionado con factores como sequías prolongadas, conflictos internos y cambios políticos que ya habían sido sugeridos por estudios arqueológicos previos. Curiosamente, en los Andes también se observó una disminución poblacional en la misma época, aunque allí consiguió recuperarse más tarde, probablemente gracias al auge del Imperio Inca.

Los investigadores reconocen que el estudio tiene algunas limitaciones. Por un lado, solo se analizaron siete individuos, lo que es una muestra pequeña, y la mayoría de los genomas tenían una cobertura baja, lo que puede afectar la precisión de los resultados. También destacan que los entierros estudiados no representan necesariamente a toda la sociedad maya, ya que la mayoría pertenecían a estratos sociales bajos.

Madeleine Murray, Seiichi Nakamura, et al., Ancient genomes reveal demographic trajectories during the Classic Maya period. Current Biology (2025), doi.org/10.1016/j.cub.2025.05.002

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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