Los primeros pobladores de Sicilia emigraron hace 16500 años

En la cueva de San Teodoro, en el noreste de Sicilia, un grupo de investigadores ha hallado pruebas de la presencia humana más antigua registrada en la isla. Los hallazgos son de hace 16.500 años, y pertenecen a cazadores-recolectores que llegaron a Sicilia tras el último periodo glacial.

El artículo se titula La entrada humana en Sicilia: nuevas evidencias arqueológicas y paleoambientales de la cueva de San Teodoro.

(1) Schematic stratigraphy with layers named by Graziosi and colleagues. (2) 16,5 ka cal BP SU3 (2,a) and undated deposit (2,b) on the paleontological layer (2,c – 1,E-F)

La cueva conserva uno de los depósitos paleontológicos y arqueológicos más completos de la isla, lo que brinda a generaciones de paleontólogos la oportunidad de utilizar los datos para reconstrucciones paleoecológicas.

The earliest dates for the human presence in Sicily in calibrated years BP. The ordinary chronological scale (with a decreasing chronology from the left – OxCal 4.3) has been flipped in order to facilitate the comprehension of the image: from the most recent times (coinciding with the Eastern sites on the map) to the earliest (coinciding with the Western ones). Sites: San Teodoro – STeo, Castello – CS and Ucceria – UC. references in Table 1. The new oldest date for the human presence in Sicily is from San Teodoro: this paper, Table 3. The dates show the westward shift of the early settled human communities along the northern coast of the island

La investigación histórica en la cueva se ha centrado principalmente en siete entierros teñidos de ocre cerca de los niveles más bajos de ocupación humana. Sin embargo, las observaciones de Graziosi (1947), que sugerían una capa anterior de ocupación humana rica en carbón y cenizas que precedió a los entierros, a menudo se han pasado por alto, a pesar de sus implicaciones para comprender la cronología de la ocupación más temprana de San Teodoro y, por extensión, de toda Sicilia.

La cronología del poblamiento más temprano de Sicilia y, en un sentido más amplio, de la movilidad humana en la cuenca mediterránea tras el Último Máximo Glacial se ve enriquecida por el reciente descubrimiento de un registro arqueológico que data de 16,5 ka cal BP en la cueva de San Teodoro (Acquedolci, Messina).

La cueva está cerca de la localidad de Acquedolci (Mesina), y en ella los científicos han descubierto herramientas de piedra, huesos de animales y restos de hogueras que reflejan la vida en el yacimiento en un momento en que el clima empezaba a ser más templado tras la última glaciación.

El estudio, publicado en Archaeological and Anthropological Sciences, confirma la hipótesis planteada en 1947 por el arqueólogo Paolo Graziosi de que el yacimiento había sido ocupado algún tiempo antes de su uso funerario por grupos de cazadores-recolectores. Ahora los investigadores han podido datar con precisión este estrato más antiguo, revelando con ello que los humanos modernos llegaron a Sicilia mucho antes de lo que se pensaba.

Según el estudio, los habitantes de la cueva cazaban principalmente presas de tamaño grande como los ciervos, que ofrecían mayor cantidad de carne, piel y huesos que aprovechar, y marcas de corte y quemaduras en éstos indican que eran descarnados y cocinados en la cueva. Las herramientas de piedra que utilizaban para ello consisten en raspadores, puntas y buriles, que fueron fabricadas con los materiales disponibles en la zona, como el pedernal y la cuarcita.

El análisis de los restos de carbón vegetal encontrados también ha permitido reconstruir el paisaje de la época, confirmando que Sicilia tenía bosques de arces, robles y hasta hayas, algo sorprendente para una época en la que gran parte de Europa estaba cubierta de hielo. Según los investigadores la zona debió ser una especie de refugio glaciar, donde algunas especies de árboles lograron sobrevivir.

Dicen los investigadores

Cabe destacar la presencia de Fagus sylvatica, lo que confirma que la especie estuvo presente en el norte de Sicilia durante la última glaciación, mientras que las condiciones glaciares en la mayor parte de Europa continental habrían impedido su supervivencia.

El Homo sapiens llegó a Sicilia desde la península Itálica por mar, y alcanzó las costas occidentales extremas de la isla en una difusión escalonada, explica en estudio.

Probablemente lo hicieron en pequeñas embarcaciones aprovechando que el nivel del mar era más bajo, y una vez en la isla fueron moviéndose hacia el oeste, llegando finalmente hasta las islas Egadi, frente a la costa de Trapani.

La cronología de la capa excavada no sólo es la más antigua de la cueva, sino también de la región y demuestra que los humanos modernos llegaron a Sicilia mucho antes de lo que se creía hasta ahora.

Tras el último máximo glacial, hace unos 20.000 años, el clima empezó a mejorar, permitiendo que los humanos se aventuraran hacia nuevas tierras. Sicilia, con su diversidad de recursos, se convirtió en un lugar clave para su supervivencia.

Presentamos los resultados de una nueva campaña arqueológica en el interior de la gruta, donde pudimos identificar un estrato relacionado con la etapa inicial de la ocupación humana.

La excavación arrojó restos líticos y faunísticos, así como la primera recolección sistemática de carbón vegetal para el análisis arqueobotánico. Los nuevos datos ofrecen una visión general del yacimiento y de las actividades cotidianas de los cazadores-recolectores en su contexto paleoambiental. La zona pericostera que rodea San Teodoro parece haber desempeñado un papel como refugio glaciar, permitiendo el desarrollo y la supervivencia de especies arbóreas de clima templado.

Las nuevas evidencias también ofrecen una visión general de las etapas iniciales del poblamiento de Sicilia. La cronología del estrato no solo es la más antigua de la cueva, sino también de la región. Las nuevas dataciones radiocarbónicas, junto con el marco cronológico reconstruido hasta la fecha, permiten reconocer con precisión un desplazamiento de poblaciones humanas hacia el oeste (desde la provincia oriental de Messina hasta las Egadi, al oeste). El momento de la primera expansión de los grupos humanos en Sicilia debe considerarse una consecuencia del rápido crecimiento demográfico registrado en el sur de Italia desde principios del Epigravetiense Tardío, y puede relacionarse con la mejora de las condiciones ambientales locales en ambas zonas.

Los tiempos y modalidades del poblamiento temprano de Sicilia durante el Paleolítico Superior están estrechamente vinculados a la presencia humana, la movilidad y las estrategias de asentamiento en la cuenca mediterránea y, en particular, en la zona sur de la península itálica. De hecho, gran parte de la población humana europea, así como la fauna y la vegetación, se refugió en las zonas meridionales del subcontinente durante el Último Máximo Glacial (ULG), y la península itálica fue una de las zonas críticas para la expansión postglacial de especies hacia el norte de Europa tras el ULG. Sicilia, al ser una tierra de reciente colonización postglacial, ofrece un excelente caso de estudio para la investigación de las modalidades implicadas. La intensificación de la ocupación humana en el sur de Italia coincide con un rápido aumento de los taxones leñosos mésicos durante la transición del Epigravetiense Evolucionado al Superior (aprox. 16 - 15.500 cal BP), como se describe mediante la comparación de conjuntos de datos paleoambientales derivados de la investigación arqueológica sobre secuencias del Paleolítico Superior (Blockley et al. 2018). Sin embargo, Sicilia, la principal isla de la cuenca mediterránea, geográficamente relacionada con el sur de Italia, carece de un escenario paleoambiental para el poblamiento más temprano, por lo que todas las implicaciones ecológicas y económicas relacionadas son limitadas.

https://link.springer.com/article/10.1007/s12520-025-02223-5/figures/3

Forgia, V., Speciale, C., Ölz, ME. et al. The human entry in Sicily: new archaeological and paleoenvironmental evidence from San Teodoro cave (Acquedolci, Messina). Archaeol Anthropol Sci 17, 109 (2025). doi.org/10.1007/s12520-025-02223-5

La Brújula Verde

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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