Siesta, la hora sexta romana

Sugerencia de escritura del día
¿En qué momentos eres más feliz?

La furia y el ruido exterior se aplaca, todo se detiene, y se deforma, pero placenteramente, el mundo visible e invisible se dan la mano en la duermevela, donde todo se fusiona de forma amable.

Ya lo usa el Surrealismo como fuente de imágenes, donde el talante español es puntero. Dali agarra las llaves con fuerza para no ser arrastrado por un sueño mas profundo y olvidar lo que la seminconsciencia le otorga como regalo, donde el ser es uno, y la percepción se altera.

Así entre 10 y 20 minutos la llave permanece en la mano, pero cuando llega el total relax, cae, hace ruido, perturba y despierta, solo entonces y a la carrera va y dibuja, esa obra de relojes que se deshacen al sol como un queso brie o elefantes esbeltos que corren despavoridos.

El mundo salvaje que es el civilizado, emerge con fuerza, pero el discurso es placido, nada violento, y el inconsciente colectivo, base del surrealismo, y de moda en ese momento de Carl Gustav Jung, discípulo de Freud y primero en la línea de sucesión, emerge atrapando el instante, para crear su propia atmosfera de placer y caos

Es la base de la percepción el tercer ojo de la sabiduría, donde pasado y futuro se unen en éxtasis, haciendo que el espíritu por un instante se eleve, intemporal y placido, abandonado a su suerte.

Pero yo me quedo con la hora concubinas romana, esta hora de la siesta, donde el placer carnal de la somnolencia despues de la comida, invita al abandono de los sentidos, donde la mente se aplaca y detiene, para que el cuerpo sea uno con la naturaleza.

La hora sexta marcaba el medio dia por ello se llama siesta.

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

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