Los Klarsfeld o la lucha contra el olvido

Una pareja que ha dedicado su vida a llevar ante la justicia francesa a criminales nazis huidos que disfrutaban de una plácida existencia tras haber participado en asesinatos masivos o deportaciones desde Francia de miles de judíos, gitanos, homosexuales y comunistas con destino a los campos de concentración. Klaus Barbie, Kurt Lischka o Herbert Hagen, responsables de atrocidades como la matanza de 44 niños judíos en la colonia de vacaciones de Izieu en 1944, se sentaron finalmente en el banquillo de los acusados por la tenacidad de un matrimonio cuyas vidas se cruzaron para siempre en el metro de París en mayo de 1960. Desde ese momento, su compromiso les llevó a preparar operaciones de propaganda, documentarse profusamente, sufrir intentos de atentados, viajar a América Latina y lograr que los hechos y los culpables no resultaran amnistiados por el paso del tiempo y la inacción institucional.

No ha habido combates fáciles. Hemos cumplido con nuestro deber. Dejamos un ejemplo de compromiso ciudadano con nuestras acciones reivindicativas y militantes, dice un Serge Klarsfeld ya anciano en una viñeta de las últimas páginas del cómic Beate y Serge Klarsfeld, un combate contra el olvido (Garbuix Books, 2021), un volumen creado por el guionista Pascal Bresson y el dibujante Sylvain Dorange en el que cuentan la trayectoria personal y política del matrimonio.

El pequeño Serge Klarsfeld, francés de origen rumano, escapó del horror por los pelos y por una treta que su padre, miembro de la Resistencia francesa, instaló en casa: un armario con doble fondo que impidió que la redada contra los judíos llevada a cabo en Niza el 30 de septiembre de 1943 por el escuadrón nazi liderado por Alois Brunner se llevara a su familia. Allí se escondieron Serge, su hermana y su madre. Arno, el padre, fue detenido, deportado y asesinado en Auschwitz. La búsqueda de verdad, justicia y reparación convirtió a Serge Klarsfeld en abogado, historiador y escritor dedicado, desde su despacho, a la persecución de criminales como Klaus Barbie, el jefe de la Gestapo en Lyon, residente en Bolivia bajo la identidad de Klaus Altmann, protegido por las dictaduras de Barrientos, Banzer y García Meza. Finalmente, Barbie fue extraditado a Francia por el gobierno boliviano en 1983 y condenado a cadena perpetua cuatro años después.

Si Serge Klarsfeld se encargaba de los papeles, su esposa Beate puso el cuerpo y la cara en esa lucha. Hija de un soldado alemán, conocer a Serge la transformó en incansable activista capaz de abofetear al canciller alemán Kurt Georg Kiesinger, ex subdirector del departamento de Radiodifusión del Ministerio de Asuntos Exteriores de Hitler, en un congreso de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en 1968 y de viajar varias veces a Bolivia con pasaporte falso dispuesta a desenmascarar a Barbie aunque le costara enfrentarse a las autoridades del país o a algo peor.

https://www.infobae.com/historias/2019/09/05/la-pareja-que-dedico-su-vida-a-cazar-nazis-un-cachetazo-un-intento-de-secuestro-y-la-persecucion-al-carnicero-del-tercer-reich/

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/matrimonio-klarsfeld-implacables-cazanazis_17253

https://www.elsaltodiario.com/comic/serge-beate-klarsfeld-matrimonio-cazanazis-combate-contra-olvido

Publicado por ilabasmati

Licenciada en Bellas Artes, FilologÍa Hispánica y lIiteratura Inglesa.

2 comentarios sobre “Los Klarsfeld o la lucha contra el olvido

    1. Fueron muy valientes. Lo peor de las guerras no son tnto los muertos como la infancia robada. La crueldad que los niños absorben y unas veces la devuelven en forma de activismo y otras la devuelven en trastornos mentales y depresion. Siempre decides tu.

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