Debe ser adictiva, muero por un buen vaso.
Sé que es un veneno, llena de pus, estrógenos, antibióticos etc, que para los músculos es nefasta, que produce inflamación, colesterol, arterioesclerosis, que las enzimas de un adulto ya no están preparadas para su absorción, que para el intestino es nefasto, y que hay mil productos con calcio como las almendras, el guisante seco que puede sustituirla sin merma para el cuerpo.
Pero está tan rica.
Que dilema que siempre me gustan cosas que no siempre son buenas para mi cuerpo.
Mi condición de alérgica al polen, hace que tenga que evitarla en periodos como la primavera o el otoño, pues provoca mucosidad y fomenta un desastre en los pulmones.
Pero el desierto donde vivo, un vaso de leche, después de una larga caminata al sol, es un manjar de dioses.
La culpa de esta afición horrenda, me viene de un periodo en el que viví en un pueblo que ni está en el mapa, en un chalet con dos niñas pequeñas, en el que diariamente dejaba un cacharro en la puerta y me lo llenaba el lechero con leche recién ordeñada de vacas saludables y hermosas.
Al principio la hervía como hacia mi madre, y me comía la nata con azúcar, como de pequeña, porque sabía que era fácil pillar hepatitis.
Pero mi vecino el vet, me dijo que no era necesario, porque llevaba a las vacas y el establo estaba como una patena, el mismo pasaba de hervirla y como yo, bebía litros.
El caso que desde pequeña, en mi cortijo, Mamalela, la cortijera que paso los 100 años sin ir nunca al médico ni tomar pastilla alguna, me daba leche de cabra recién ordeñada, que me sabia a gloria…mi padre que había hecho 4 años de medicina pero le pillo la guerra me decía que pillaría unas maltesas si seguía así…
Mamalela, ciega por un ataque de glaucoma de joven, me decía que no le hiciera caso a mi padre que era un buen hombre, pero de ciudad y no sabía nada.
Cuando me caía y me hacía sangre, Mamalela me lavaba con jabón y me ponía miel de ella, sin refinar y mis heridas nunca se infectaban.
Si me quemaba la lengua, Mamalela me ponía miel y tres cuartos de lo mismo.
Ahora de lejos me asombra esa cercania a la naturaleza, sin filtro, ese conocimiento.
Cultivaba el campo y recolectaba ella sola y si me dolía algo me hacia una infusión y se me pasaba.
Mi padre me volvía a advertir de que Mamalela era ciega y cualquier día me haría una infusión de cicuta y la palmaría.
Nunca ocurrió, tenía un tacto muy desarrollado. Por la noche ponía un cubo con legumbres y quizás un caldo de huesos, para que los perros comieran, tenía varios.
En una ocasión me conto, que un zorro astuto se metía en el grupo para ingerir el rancho, y que a sabiendas se hacia la loca, porque quien era ella para impedir que el animal hambriento comiera judías.
Pero al oscurecer atrancaba el gallinero…por si las moscas.

Deberis escribir «Relatos de mi niñez». Esta generación tiene que aprender que no hace tanto tiempo existía un mundo un ‘POCO’ mejor. Gracias
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Tu si que tendrias que escribir, que has vivido muchas vidas en una, de tu Nana por ejemplo que seguro venia de los yoruba.
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Vamos a escribirla juntas una generación anterior nacida en Cuba de descendía espanola y otra generación mucho mas joven nacida y criada en Espana, Seria interesante y muy similar. Los padres era padres, no amigos.
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Pues animo, que tu eres maestra
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me tienes que corregir el español.
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No problem
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M’encanta tu texto.Gran y buena mujer era esta Mamalela !
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Era listisima, analfabeta. Cuando estabamos nerviosos nos daba una infusion pequeña de adormidera, si mi padre se llega a enterar la mata.
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Preciosa historia, aunque no comparto la aficción por la leche, yo hace treinta años que no la pruebo.
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Es que en absoluto es bueno para la salud, de hecho sospechan que esta detras de la esclerosis multiple. Yo es que soy glotona reprimida, en ese orden. Tendria que hace lo que haces tu, es mas sensato
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Tampoco creo que sea tan mala, pero tampoco es tan buena como se ha pregonado, yo es que soy casi vegano.
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Si el problema es que a las vacas les dan de todo y despues en el caso de la leche que no es fresca, las reciclan, llevan conservantes etc pero es que tampoco viene a cuento que nos alimentemos como un carnero. Yo tomo pescado blanco, la carne si tengo que tomar alguna, blanca tambien. Los peces me da la impresion que tienen menos conciencia del dolor que nuestros parientes los mamiferos. Me parte el corazon los cabritillo o lo lechones, nunca los he probado. El problema del veganismo es que en Europa casi te has de alimentar de tofu, que es soja para mi, veneno. En la India es distinto, al haber tantos millones ded personas tienes muchos alimentos hechos al dia, como pan de lentejas y cosas asi, y es muy barato y facil no consumir proteina animal.
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